ADN
El ácido desoxirribonucléico o, como todos
lo conocemos, ADN, es el nombre químico que se asignó a la molécula que
contiene la información genética de todos los seres vivos.
Esta molécula consta de dos cadenas que se
enrollan para formar una estructura de doble hélice. Cada cadena tiene una
parte central formada por azúcares (desoxirribosa) y grupos fosfato. A éstas se
le enlazan otras moléculas llamadas bases, que son cuatro: adenina, citosina,
timina y guanina, y el orden en que se combinen es lo que codifica la
información genética.
En el ADN hay genes que generan ARNs
mensajeros, los cuales generan proteínas, y esto es lo que da a cada individuo
diferentes características físicas, determinando por ejemplo el color de ojos o
la altura.
Hasta el día de hoy sigue debatiéndose
sobre quién descubrió por primera vez esta molécula, por eso hablaremos un poco
de historia:
En 1869, el médico suizo Friedrich Miescher
aisló por primera vez el ADN mientras realizaba experimentos sobre la
composición química del pus de las vendas quirúrgicas desechadas. Notó un
precipitado de una sustancia desconocida a la que luego caracterizó
químicamente y la llamo NUCLEÍNA.
En 1930 Phoebus Levene y Albrecht Kossel
probaron que esta nucleína es un ácido desoxirribonucleico y cuales son las
sustancias que lo conforman.
En 1937 William Astbury realizó el primer
patrón de difracción de rayos X que revelaba que el ADN tenía una estructura
regular.
En 1953, gracias a mucha investigación y
con los datos de difracción de rayos X que les proporcionó Rosalind Franklin, James
Watson y Francis Crick propusieron el modelo de doble hélice de ADN
representando la estructura tridimensional de este polímero. Luego de eso se
publicaron varios artículos en NATURE que apoyaban el modelo de Watson y Crick,
dentro de estos los de Franklin, Raymond Gosling y Maurice Wilkins.
Luego de la muerte de Franklin, los investigadores Watson, Crick y Wilkins recibieron el Premio Nobel en Fisiología o Medicina.
