ONDAS DE CHOQUE

ONDAS DE CHOQUE

Las ondas de choque son ondas acústicas de alta energía que pueden generarse de distintas formas tecnológicas diferenciadas por su generador focal o radial. Su efecto terapéutico se basa en las ondas de presión  que se generan de forma rápida con una fase de presión positiva, seguido de una fase de presión negativa con la capacidad de provocar la suficiente fuerza para ocasionar la cavitación de un fluído.

En la actualidad son utilizadas en medicina regeneradora, rehabilitación músculo-esquelética para tratar procesos inflamatorios, calcificaciones, procesos condrales y analgesia. Son de gran utilidad en el tratamiento desintegrador de cálculos renales y pancreáticos. Siendo de gran importancia como alternativa de tratamiento en kinesiología deportiva, ortopedia, así como también en el área estética.

A principios de la década de los 90 en Alemania, se establecieron los criterios e indicaciones para ondas de choque en el aparato locomotor, tal fue la aceptación de esta terapia en Europa y Asia, en especial Alemania, Austria, Italia y Taiwán así como en Estados Unidos que en el año 2000 se creó la International Society of Musculoskeletal Shockwave Therapy (ISMST).

Clasificación

  • Ondas de choque focales: actúan a nivel celular dirigiendo las ondas hacia un sólo punto de acción (volumen terapéutico), producen baja dispersión de energía, permite seleccionar la profundidad de acción en los tejidos y pueden ocasionar dolor al comienzo de la aplicación.
  • Ondas de choque radiales: son ondas generadas neumáticamente que se aplican sobre tejidos blandos de manera superficial con una máxima penetración de 40mm.

Efectos fisiológicos

  • Favorece la mitosis celular, por lo que permite la regeneración celular.
  • Aumenta la regeneración ósea, cartílago y tejido conectivo.
  • Promueve neovascularización, generando mayor vascularización  de la zona a tratar.
  • Efectos secundarios:
  • Hematomas subcutáneos
  • Petequias
  • Eritema

Contraindicaciones

  • Procesos inflamatorios.
  • Procesos infecciosos agudos.
  • Hemorragia.
  • Neoplasias.
  • Enfermedades reumáticas sistémicas.

Tratamiento

La onda mecánica viaja  a través del tejido por medio de un aplicador, mediante un medio de acoplamiento (gel) se direcciona hasta un punto específico y luego abarca zonas de mayor tamaño a su paso.

Se utiliza en patologías tales como:

  • Tendinitis
  • Epicondilitis
  • Osteonecrosis
  • Fracturas
  • Fascitis plantar
  • Tendinopatías calcificantes
  • Entesitis Aquílea
  • Espolón calcáneo
  • Osteocondritis y necrosis avascular